La serranía de Teruel, seca brava y con vientos helados, representa un clima ideal para el secado perfecto del jamón. Ejemplares castrados con ocho meses de vida, una alimentación muy controlada y unos 110 kilos de peso, proporcionan un rico jamón con poca sal, lleno de proteínas y vitaminas, con bajo nivel de colesterol.
El Jamón de Teruel se debe degustar con asiduidad, en filetes muy finos o virutas, a temperatura ambiente.
La denominación de Jamón de Teruel fue la primera que se puso en marcha en España y conjuga la tradición artesana con métodos modernos de control y elaboración y, una curación en ambientes naturales al menos durante un año en secaderos que se encuentren en una altitud mínima de 800 metros, en parajes sin contaminación ni nieblas.
Este jamón se caracteriza por tener forma alargada manteniendo corteza y pata, su peso debe superar los siete kilos y su tiempo mínimo de curación es de 12 meses. Un signo externo fundamental es su grasa untosa infiltrada en el tejido muscular, de color blanco. En conjunto, su sabor es delicado y poco salado.
Sin duda es uno de los mejores jamones de pata blanca de España, con una curación única debida a la climatología de las altas tierras turolenses.
Cada año se celebra la Feria del Jamón de Teruel. La feria es la oportunidad perfecta para todos que quieren conocer los jamones y los platos típicos de la zona.
